Colombo, Sri Lanka
De solo pronunciar su nombre se viene a
mi mente: lejano, exótico, maravilloso; Quizás uno de los nombres
mas exóticos que tenga un país, con una ubicación aun mas
espectacular, una isla en forma de gota al sur de la India, que los
medios de prensa de los años 80s y 90s la llamaban lagrima, por su
desgarradora guerra civil; Hoy en día, al igual que el Perú la
guerra ha terminado, pero aun las diferencias sociales y políticas
siguen sin encontrar una verdadera y conveniente solución a las
mayorías, y los causantes de los disturbios en el caso de Sri Lanka
fueron cruelmente asesinados, mientras en Perú están todos bajo
pena de cárcel de por vida; Pese a eso Sri Lanka vive en paz y los
viajeros estamos felices con eso, la industria sin chimeneas esta
retomando el lugar que nunca debió perder y sus ciudadanos le están
sacando la mejor partida, por vivir en uno de los mas exóticos
destinos turísticos del mundo, que por la guerra civil de los
últimos años ha estado cerrado al turismo, pero que hoy, nos recibe
con los brazos abiertos, llenos de entusiasmo y maravillados por
nuestra presencia. Hay que recordar que la actual generación no esta
acostumbrada a ver extranjeros en las calles y eso se nota.
De todos los lugares que voy a conocer
en esta ruta, debo confesar, que este es el que mas emoción me
provocaba, básicamente, porque siempre he querido visitarla y
siempre he leído que estaban en una guerra civil terrible; Ese
querer pero no poder viajar y el parecido con la situación política
del Perú, aunque en realidad los porque de las guerras han sido
diferentes, ambos países son atractivos para viajeros, pero no se
podían viajar, uno por la guerra contra los Tamiles, que buscaban
independencia y el otro por los ataques terroristas a manos de
Sendero Luminoso y el MRTA; Hoy, ambos países viven un boom
turístico que jamas deben de abandonar y por el contrario tienen que
cuidar.
Ese día, recién trabajaba a las seis
de la tarde, así que tenia prácticamente, el día entero para
recorrer Colombo; A primera hora salí disparado previo desayuno y me
encontré en el gangway con Carlo, el manager de las excursiones y me
dijo si quería ir con ellos a un criadero de elefantes, me hizo
dudar, pero en realidad, mis ganas de conocer Colombo fueron mayores
a las de ver elefantes, así que después de agradecerle partí rumbo
a descubrir la exótica capital del país en forma de gota.
Por momentos me daba la sensación de
estar de nuevo en la India, por la felicidad, la vibra y el físico
de la gente, pero al ver todo limpio me daba cuenta que estaba en
otro país; Colombo es una ciudad muy limpia, aunque no muy ordenada,
es una ciudad que vive hacia el mar y ha utilizado muy bien su
ubicación al lado del Océano Indico; Como han salido hace poco de
problemas sociopoliticos todos los edificios del estado y algunos
particulares tienen tremendos carteles que prohíben tomar fotos, me
lleva el chanfle cuando me limitan.
Camine desde el terminal de cruceros
hasta el área donde están todos los edificios gubernamentales y sus
calles estaban repletas de militares harto amistosos en todo caso,
pero que no aceptaron ser fotografiados, solo sonreían y decían NO
PHOTO, NO PHOTO ; En esa zona de la ciudad, habían varios
edificios de la época de la colonia y edificios contemporáneos,
mezclados y lamentablemente sin armonía, pero no disgustaba del
todo; Entre a una cafetería y de frente mi atención se dirigió al
enorme mostrador lleno de pasteles de todas las formas y colores con
dulces de todos los tamaños, cuando vi los precios, me sorprendí de
lo barato, y mi primer pensamiento fue, este es un país para
visitarlo mas de un mes; Pedí un pastel que tenga coco, y me
mostraron mas de veinte diferentes, por mas que eran baratos, no los
iba a pedir todos así que selecciones el mas tentador, el sabor a
coco tostado se sentía incluso al olerlo, el relleno estaba mas rico
que la masa, el precio, menos de 50 centavos de dolar y la cafetería
se veía cara.
Seguí caminando y me tope con un
supermercado, inmediatamente entre, siempre visito los supermercados,
me gusta enterarme que comen, que consumen, y así saber un poco como
viven; Cuando vi los precios, decidí comprar algunas cosas que
necesitaba abordo, compre también, para llevar a Lima, Butter Scotch
Peppers, unos ajíes secos, con un color caramelo alucinante, no los
he probado aun, los llevo bien sellados a Lima; También compre unos
sobres de salsa de coco instantánea que espero tengan sabor natural.
El supermercado era antiguo, parecía el SuperEpsa del año de la
pera en el Perú, me refiero a los estantes, y todo el mobiliario en
general, pero las cajas registradoras y los productos si
contemporáneos; El personal era muy atento y estaban siempre cerca y
se les sentía curiosos,como esperando a que les pregunte algo y
poder practicar su ingles, les di en el gusto y disfrute mucho verlos
felices hablando con el extranjero.
Después de mi visita al supermercado,
partí hacia el malecón que no estaba lejos, y me tope con mas
edificios gubernamentales con los mismos carteles que me prohibían
hacer lo que mas me gusta cuando viajo, fotografiar; El malecón es
enorme, y con mucho espacio aun para edificar, Colombo tiene mucho
potencial para crecer por todos lados, esperemos lo hagan con buen
gusto y pensamiento social y no tanto comercial; El malecón, no da a
playas aptas para bañistas, y te lo dicen unos enormes carteles,
donde te advierten, pero no prohíben, que bañarse es peligroso, la
arena es mas amarilla de lo que había yo visto en otras playas
urbanas, el mar era bastante limpio pese a que era muy movido,
grandes olas reventaban muy cerca de la orilla, solo vi sos bañistas,
chiquillos, que jugaban a perseguirse en la orilla; Al rato de
caminar por el malecón, llegue a un pequeño muelle donde vi a un
grupo de estudiantes de algún centro de capacitación o quizás
instituto, me acerque a ellos, para filmarlos, y felices aceptaron,
todos hablaban ingles y entendían todo; Cada cien o mas metros,
habían pequeños puestos donde vendían diferentes comidas, en uno
de ellos frutas picadas con condimentos en polvo, así como en México
comen frutas con ajíes, lo mismo en Colombo, en otros puestos
vendían pescados y camarones, los camarones eran tan coloridos que
parecían de plástico, en realidad deben de ser langostinos porque
son de mar; Intente fotografiar a las parejas de enamorados que
miraban el horizonte en el malecón, fotografiar enamorados es, en mi
experiencia, lo mas difícil, es con ellos donde he recibido mas
negaciones, pero aquí, en Colombo, todos, absolutamente todas las
parejas aceptaron, que viva el amor y que viva Colombo, que ganas de
volver y recorrer las provincias, ahí la gente debe ser aun mas
amistosa.
El malecón, me llevo a una zona
comercial muy elegante, ahí también estaba la embajada de EEUU y
otros edificios comerciales, como malls, oficinas y bancos, todos muy
modernos y bien a los vidrios polarizados, entre a uno de los malls y
me fui directo al foodcourt, la intención era comer camarones, pero
no me atreví ha hacerlo en los puestos del malecón, así que opte
por una opción mas higiénica, el foodcourt; Pedí camarones o mejor
dicho langostinos, en ingles es shrimp fritos en un empanizado al
parecer de maíz amarillo con una salsa de coco semi picante, yo le
hecho mas picante, acompañados por una orden de vegetales salteados
y fideitos en salsa con sabor exótico, jamas me entere de que era la
salsa, para tomar, jugo de granada, todo no me costo ni cinco
dolares, cuando pagaba me volvía a repetir, este país es para
volver a visitarlo y quedarme mas de un mes.
Saliendo de mall, quería ir a un
parque donde había un lago y en medio una isla con un templo
budista, le pregunte a mas de una dependiente de las tiendas de
marcas internacionales como Victoria Secret o Ralph Laurent pero no
me supieron orientar, no se si fue porque no sabían hablar ingles o
simplemente no sabían como llegar al parque. Hasta que le pregunte a
una señora, una clienta del mall y muy atenta me indico como; Al
salir del mall, vi que había un terraza grande que era un bar, llena
de sillones y mesas de ratan, al mejor estilo hotel Raffles de
Singapore, un sueño, lindo el sitio, tienen muy buen gusto los
residentes de Sri Lanka, no tengo idea cual es su gentilicio, lo
averiguare.
Luego de caminar, unos diez minutos, y
previa escala en una jugueria donde pedí un jugo de coco frozen,
llegue al parque que estaba en parte, rodeado por edificios
comerciales, muchos de ellos eran los que había visto antes, le di
la vuelta entera al lago, porque el templo estaba del otro lado,
entro al templo y como si los dioses así lo hubieran tramado,
empieza una lluvia torrencial, agradeciendo a la energía cósmica y
a quienes llegaron al nirvana, me quede ahí disfrutando de la lluvia
y su olor a humedad, que en cada lugar tiene una peculiaridad que no
puedo describir con palabras; Me quede ahí por al menos unos veinte
minutos; Se fue la lluvia y luego de menos de un minuto, salio el
sol, y si no fuera porque aun estaba mojado el piso, jamas te
hubieras enterado que del cielo, se había rebalsado poco menos, un
oceano. El templo tenia varios budas, todos alrededor de la pequeña
isla artificial, que en realidad mas que una isla, era una plataforma
de madera con palafitos hacia el lago; Me sorprendió ver no solo a
los típicos budas en estado de nirvana, sino ver también a Ganesh,
el dios elefante de los indues, seguro un sincretismo religioso mas.
Después del templo, quise ir al
mercado central de Colombo pero en el camino, me detuve en el
congreso nacional, lo fotografié y luego me pase un rato en el gran
parque que esta justo al frente, que estaba en remodelaciones y se
acerco un patín muy amigable, demasiado, preguntándome que de donde
era, para variar no conocía al Perú, pero no le preocupo mucho y
siguió preguntándome cosas y siendo extremadamente amable, al rato
me dijo que me podía mostrar los lugares turísticos cercanos, pero
luego de agradecerle le dije que estaba a apunto de irme a otra zona,
al mercado, el incistio pero yo me fui caminando mientras el seguía
hablando; Jamas sabre si lo hacia para ganarse unos reales o
simplemente de buena onda, me inclino por lo primero, pero en países
con gente tan amable como Sri Lanka, uno nunca sabe.
Luego de ver el mapa, el mercado
quedaba algo lejos, así que decidí ir en Tuk-Tuk que son estas
motitos con cabina, que en el Perú se les dice, cholo-taxi y son
creación Indu para el mundo; Luego de negociar la tarifa con mas de
un taxista, ese es el truco para poder pagar lo justo, me trepe a una
y partí rumbo al mercado central, el pata me dejo en un mercado, que
luego me di cuenta, no era central, era mas turístico y vendía
pura ropa, parecía polvos azules, pero mas chico y con puestos mucho
mas sencillos; Ya que estaba ahí, aproveche y me compre una camiseta
de Sri Lanka, al parecer de la selección de cricket, me gusto tanto
que se me olvido preguntar de que deporte era; El mercado no era
grande y no tenia muchas cosas características de Sri Lanka, era
como estar en un mercado en cualquier parte del mundo, y eso era
porque principalmente vendía ropa, nada de comida, nada de productos
comestibles, donde poder ver lo local, la ropa a estas alturas de la
historia de la humanidad, ya no es un referente cultural, todos ahora
se quieren vestir igual, la globalizacion, todos quieren el polo de
Messi o algún otro jugador de fútbol, los mismos jeans desgastados
en las rodillas, los mismos calzones Victoria Secret, las mismas
gorritas de béisbol del LA Lakers; Algunos puestos si son típicos
de cada país, pero son los menos, incluso me atrevo a decir que
algunos puestos de artesanía se están globalizando y venden lo
mismo que otros países, pero ese ya es otro tema, que seguro
escribiré mas adelante, si el blog continua.
Al lado del mercado globalizado, esta
la estación de tren mas importante de Sri Lanka, de ahí, hay trenes
a toda la isla; Como toda ex colonia inglesa, los trenes ocupan un
importante espacio en las comunicaciones y el desarrollo socio
económico del país; La estación es grande, poco iluminada, estaba
llena de pasajeros, entre solo unos minutos para fotografiarla y vi
bastantes mochileros, esa es una invitación a directa a mi, para
volver y la acepto con gusto y ganas. La ciudad mas interconectada
con trenes es la segunda ciudad del país, que tiene un nombre muy
particular y quizás el único en el mundo, en una ciudad grande, se
llama Candy, osea Caramelo, prometo investigar mas del nombre, el
porque le pusieron así a la ciudad, si es que tiene fundación
inglesa o simplemente es un nombre que suena a candy pero es en otro
idioma, y nada tiene que ver con el dulce.
Saliendo de la estación de tren, me
compre un refresco de coco con leche condensada y algo mas que no
supe que era pero sabia aun mas exótico que el ingrediente extra del
lassie en Mumbai; Era como una canela pero no era
canela, lo que si sabia era, que ese extra le daba todo el toque de
exotismo que necesitaba ese refresco de coco para que quede perfecto
para ser tomado en Sri Lanka; Seguí caminando, ya con dirección al
Ocean Princess, y fotografiando personas en la calle, entre a una
bodeguita de barrio, muy parecida a esas bodeguitas limeñas de los
80s que casi ya están desapareciendo, pues ahora ya no son
inmigrantes chinos los dueños , si no inmigrantes del interior del
país, que tienen diferente gusto estético y muy diferente afición
por el color y la propaganda; En el Perú, ahora las bodeguitas
ofrecen sus productos, con carteles, posters, gigantografias, e
incluso poster de tamaño humano y demás recursos del marketing
intruso, da la sensación de que te están gritando desesperadamente
para que les compres, la cultura chicha que le dicen, que no deja de
tener su encanto y particularidad, pero debo reconocer, que los
chinos de la esquina de los 80s eran mas sen, como todo lo
que viene de oriente, creo que es mejor un lugar sen para comprar,
que una tienda donde mas espacio ocupa la propaganda que el producto
en si, es como los chóferes, cobradores y dueños de combis que
están mas preocupados en gritar en cada esquina que en dar un
servicio comodocómodo
Deje la bodeguita para enrumbarme al
Ocean Princess, con nostalgia por la bodeguita y pena porque me iba
de Colombo, las pocas cuadras que me separaba del barco me la pase
pensando, cuando volveré, aunque en realidad es cuando visitare Sri
Lanka, porque estar un día, no es haber visitado Sri Lanka, un país
si bien pequeño, esta lleno de atractivos lugares y experiencias que
vivir, espero pronto volver, esta vez, con mochila y guía en mano y
poder recorrer el país entero, y porque no, dar un salto a las
Maldivas, antes que el agua de los glaciares derretidos por el
calentamiento global las desaparezcan.





