Génova
El itinerario nos marcaba Portofino, el mal tiempo nos lo arrebato pero el destino me regalo la oportunidad de conocer la tierra de mis antepasados maternos;
No pudimos llegar a Portofino por un tema de mal tiempo y el capitán nos desvió al puerto mas activo de la historia italiana contemporánea de la migración, por Génova se han embarcado miles de italianos en busca de un futuro mejor y mas oportunidades en América, familias enteras lo dejaron todo (o nada) en busca de un nuevo lugar donde echar raíces, los principales puertos de destino eran Nueva York y Buenos Aires, en aquel entonces, ambas ciudades ofrecían al migrante las mismas oportunidades, años después, las cosas cambiarían.
Davide Rivarola, no fue ni a Buenos Aires, ni a Nueva York, El fue al Perú, porque como casi todos los migrantes, llegaba al lugar donde sus familiares ya habían migrado, la ciudad de los reyes, Lima, Rosa Rivarola su hija, nació en Lima y fue mi bisabuela, Davide venia de un pueblo cercano a Génova llamado Sori, lamentablemente, no me dio el tiempo de poder conocer ambos, Génova y Sori, será en otro viaje.
No me toco fotografiar el gangway ese día, así que tenia mucho mas tiempo para pasear, salí temprano sin rumbo, no había oficina de información turística, tampoco ningún mapa, así que decidí aplanar calles por mi cuenta y riesgo, que es como mas disfruto viajar; En un principio no sabia donde ir, pero conforme iba pasando algunas calles me iba dando cuenta donde estaba el centro y para donde había que ir, pero antes de llegar al centro, había que conocer otros lugares; Pase por un mercado municipal, que esta casi al frente de la terminal de cruceros, uno de esos típicos mercados europeos, híper limpios y bien iluminados, donde las frutas y verduras parecen haber sido lustradas cual zapato de chibolo chancón y donde los vendedores, que en realidad son los dueños de los locales, pareciera mas que hacen amigos que negocios; Me encanta fotografiar mercados, me gusta mucho visitarlos, siento que ahí se mide un poco el pulso de la ciudad, al saber que comen, uno se puede dar un poco cuenta de quien vive ahí, por otro lado es un museo vivo no solo de productos, también de personalidades, en Europa los vendedores son muy cancheros y entradores, les encanta conversar con sus clientes y de esa manera afianzan su clientela; Una de las cosas que siempre hago en un mercado es buscar productos peruanos, y el producto que nunca falta son los espárragos, están en todos lados, pero lamentablemente en Génova, no los encontré, sospecho que es porque aun no hemos firmado el TLC con la comunidad Europea o porque en Italia el clima cálido permite su cultivo.
Luego del mercado, seguí caminando por las calles genovesas y fui a dar a un monumento de uno de los grandes italianos de la historia mundial, el famoso y avezado viajero, Cristoforo Colombo o mas conocido en la América Latina hispana como Cristobal Colon, el mal llamado descubridor, el hombre que en nombre de España y de la iglesia católica nos.......mejor me callo; El monumento es grande, pero creo esta un poco escondido, el Colon que esta en Barcelona se luce mucho mas, pero en todo caso el de Génova, tiene una estatua mas grande de Cristobal e incluso esta menos elevada, en otras palabras, mas fácil de fotografiar; Después de la respectiva foto con el monumento, seguí caminando por una calle larga hacia una pequeña plaza donde había una iglesia católica con columnas jónicas, parecían las puertas de un templo griego, toda blanca, ingrese y era enorme, pero no había nadie, se sentía frio, era bien oscura, parecía estar en la época medieval, si no fuera por estos nuevos aparatos automáticos donde los feligreses meten una monedita y se prende una velita, es curioso, hay que poner una moneda para prenderle una vela al santo, hoy en día, en la mayoría de Europa, las iglesias son mucho mas visitadas por turistas que por feligreses, quien lo hubiera dicho en la edad media, en lo que iban a terminar....bueno al menos ya no siguen dividiendo a los ciudadanos.
Al salir de esta iglesia , a pocas cuadras me tope con una universidad, no recuerdo el nombre, entre y había cientos de universitarios gritando y moviendo las manos, en realidad no estaban gritando ni moviendo las manos, eran italianos conversando; Debe haber sido una universidad antigua pues ahí lo único moderno eran los alumnos, el local estaba bastante mal conservado y oscuro, me quede un rato observando, pero no me atreví a fotografiar, porque si bien ellos gritaban y movían las manos concentradamente en sus platicas, sabían que yo estaba ahí y sabían que yo no era de ahí, y me parece intrusivo sacar una cámara y querer fotografiar, sobre todo porque esos gritos podrían irse contra mi, aunque eso seria lo de menos, en comparación lo que podrían hacer esas rápidas manos en mi cara.
A estas alturas ya había pasado el medio día, y me dio un poco de hambre, pero con un crucero como casa con restaurante propio, ósea todo gratis, es un gran pecado gastar, sobe todo euros, en comida, así que decidí ayunar, aunque en realidad ya había tomado un buen desayuno, y seguir en la caminata genovesa; Iba en dirección al centro histórico de la ciudad, cuando en eso llegue a una zona donde habían unas calles muy angostas, de no mas de 2 o 3 metros de ancho, con edificios antiguos de unos 7 u 8 pisos, que hacían de estas calles, callejones oscuros, y empecé a fotografiar los cientos de grafitis que en sus paredes habían escrito, probablemente, jóvenes rebeldes al sistema, cuando de pronto apareció una de las mas alucinantes imágenes que había visto en mucho tiempo, no demore ni un milésimo de segundo y tome la foto, inmediatamente fui a ver el resultado y me quede con la boca abierta, luego tome unas cuantas tomas mas, similares. La foto, que esta justo abajo de este párrafo, no tengo palabras para describirla, la imagen vale tanto que no quiero arruinar su interpretación con palabras, no las tengo o no las se, interprétela usted mismo.
Luego de esta gran foto, me quede con ganas de mas, y seguí explorando esas estrechas callecitas, a solo dos cuadras encontré a un grupo de mujeres, en este caso no eran italianas, eran latinoamericanas, y justo cuando me disponía a disparar el obturador de la cámara, ellas se percataron y se escondieron, a diferencia de la foto anterior, donde la mujer solo voltio la cara, esta vez ellas se metieron rápido a los edificios, me dio la sensación de que no querían ser vistas haciendo ese trabajo, de vergüenza pensé, entonces porque la italiana (o rusa o ucraniana o bielorrusa o etc., etc. ) de la foto no se escondió y porque las latino americanas si lo hicieron, deben haber mil teorías pero yo creo que fue, que las latino americanas, tenían acentos tropicales, quizás colombianas o dominicanas, estaban haciendo este trabajo solo momentáneamente y no querían pasar a la posteridad haciendo el primer oficio, respete su decisión y guarde mi cámara en mi mochila, me acerque para hablarles, pero lamentablemente las puertas estaban cerradas, espere unos segundos y una de las puertas se entre abrió, y yo le dije, en castellano, hola, disculpa si te moleste con mi cámara, solo quería hacer unas tomas de ustedes, pero antes de terminar, tiro la puerta con fuerza haciendo un sonido fuertísimo, ese sonido, lo interprete como, ándate a la mierda y no jodas; debo reconocer que me asusto un poco la idea de que pudiera venir algún caficho y no dude en salir rápido de la zona roja en la que estaba, el fuerte sonido, me acompaño, hasta que me encontré fuera de la oscura zona, de los callejones de Génova; Aunque ese miedo también estaba acompañado de respeto, aunque en una dosis menor.
Luego de seguir caminando sin rumbo fijo por el centro de Génova, llegue de nuevo al puerto, había un moderno muelle, donde vi una gigantesca esfera de vidrio, en su interior cientos de plantas tropicales, era una especie de invernadero, que se podía visitar a 10 euros, tengo la suerte de vivir en Lima a solo cuadra y media de el segundo parque mas grande de la ciudad, el Parque Ramón Castilla, así que decidí ahorrarme los 10 euros, que así hubiera vivido en pleno desierto de Sechura, tampoco hubiera gastado los 10 euros; Seguí andando por el muelle y empezaron a aparecer cientos de yates de todas partes del mundo, me encanta caminar en los puertos de yates y ver los yates de donde vienen, es divertido sacar la personalidad y nacionalidad de sus dueños, con solo verlos, los rusos por ejemplo son los mas wachafos, pero ya hablare de este tema en otro post, pues da para harto; Llegue al final del muelle, largo, fácil un kilometro, y de ahí se veía una linda vista de Génova, desde ahí, no parecía ser una ciudad grande, y menos importante, mas bien chica, pero si tenemos en cuenta y sumamos a sus cientos de migrantes que saliendo de Génova fundaron, construyeron y sobre todo hicieron crecer a las grandes metrópolis americanas, podría haber estado yo en ese momento frente a una de las ciudades mas extensas que quizás la humanidad ha visto, GRANDE GENOVA América tiene algo de ti.
Antes de regresar al Ocean Princess, pase por un monumento hecho por la embajada Argentina en honor a los miles de migrantes italianos, que dejándolo todo o nada, partieron hacia la Argentina, y automáticamente vino a mi mente una canción de mi niñez,
En un pueblo, Italiano, vive nuestro amigo Marco, en una humilde morada, se levanta, muy temprano, para ayudar, a su pobre mama, hasta que un día la tristeza, llego hasta su corazón, mama tiene que partir a otro lugar, no te vayas mama, no te alejes de mi, adiós mama, pensare mucho en ti.
En ese instante me di cuenta que acababa de hacer un viaje a mi pasado, a mi niñez, un importante retorno a mis inicios; Son esos viajes mucho mas emocionantes, gratificantes , importantes y no requieren visa de ningún consulado, mas que la de ti mismo, y son mucho mas valiosos que visitar cualquier maravilla del mundo, por mas exótica, estrambótica o lejana que sea, viajar hacia uno mismo es realmente VIVIR.
El itinerario nos marcaba Portofino, el mal tiempo nos lo arrebato pero el destino me regalo la oportunidad de conocer la tierra de mis antepasados maternos;
No pudimos llegar a Portofino por un tema de mal tiempo y el capitán nos desvió al puerto mas activo de la historia italiana contemporánea de la migración, por Génova se han embarcado miles de italianos en busca de un futuro mejor y mas oportunidades en América, familias enteras lo dejaron todo (o nada) en busca de un nuevo lugar donde echar raíces, los principales puertos de destino eran Nueva York y Buenos Aires, en aquel entonces, ambas ciudades ofrecían al migrante las mismas oportunidades, años después, las cosas cambiarían.
Davide Rivarola, no fue ni a Buenos Aires, ni a Nueva York, El fue al Perú, porque como casi todos los migrantes, llegaba al lugar donde sus familiares ya habían migrado, la ciudad de los reyes, Lima, Rosa Rivarola su hija, nació en Lima y fue mi bisabuela, Davide venia de un pueblo cercano a Génova llamado Sori, lamentablemente, no me dio el tiempo de poder conocer ambos, Génova y Sori, será en otro viaje.
No me toco fotografiar el gangway ese día, así que tenia mucho mas tiempo para pasear, salí temprano sin rumbo, no había oficina de información turística, tampoco ningún mapa, así que decidí aplanar calles por mi cuenta y riesgo, que es como mas disfruto viajar; En un principio no sabia donde ir, pero conforme iba pasando algunas calles me iba dando cuenta donde estaba el centro y para donde había que ir, pero antes de llegar al centro, había que conocer otros lugares; Pase por un mercado municipal, que esta casi al frente de la terminal de cruceros, uno de esos típicos mercados europeos, híper limpios y bien iluminados, donde las frutas y verduras parecen haber sido lustradas cual zapato de chibolo chancón y donde los vendedores, que en realidad son los dueños de los locales, pareciera mas que hacen amigos que negocios; Me encanta fotografiar mercados, me gusta mucho visitarlos, siento que ahí se mide un poco el pulso de la ciudad, al saber que comen, uno se puede dar un poco cuenta de quien vive ahí, por otro lado es un museo vivo no solo de productos, también de personalidades, en Europa los vendedores son muy cancheros y entradores, les encanta conversar con sus clientes y de esa manera afianzan su clientela; Una de las cosas que siempre hago en un mercado es buscar productos peruanos, y el producto que nunca falta son los espárragos, están en todos lados, pero lamentablemente en Génova, no los encontré, sospecho que es porque aun no hemos firmado el TLC con la comunidad Europea o porque en Italia el clima cálido permite su cultivo.
Luego del mercado, seguí caminando por las calles genovesas y fui a dar a un monumento de uno de los grandes italianos de la historia mundial, el famoso y avezado viajero, Cristoforo Colombo o mas conocido en la América Latina hispana como Cristobal Colon, el mal llamado descubridor, el hombre que en nombre de España y de la iglesia católica nos.......mejor me callo; El monumento es grande, pero creo esta un poco escondido, el Colon que esta en Barcelona se luce mucho mas, pero en todo caso el de Génova, tiene una estatua mas grande de Cristobal e incluso esta menos elevada, en otras palabras, mas fácil de fotografiar; Después de la respectiva foto con el monumento, seguí caminando por una calle larga hacia una pequeña plaza donde había una iglesia católica con columnas jónicas, parecían las puertas de un templo griego, toda blanca, ingrese y era enorme, pero no había nadie, se sentía frio, era bien oscura, parecía estar en la época medieval, si no fuera por estos nuevos aparatos automáticos donde los feligreses meten una monedita y se prende una velita, es curioso, hay que poner una moneda para prenderle una vela al santo, hoy en día, en la mayoría de Europa, las iglesias son mucho mas visitadas por turistas que por feligreses, quien lo hubiera dicho en la edad media, en lo que iban a terminar....bueno al menos ya no siguen dividiendo a los ciudadanos.
Al salir de esta iglesia , a pocas cuadras me tope con una universidad, no recuerdo el nombre, entre y había cientos de universitarios gritando y moviendo las manos, en realidad no estaban gritando ni moviendo las manos, eran italianos conversando; Debe haber sido una universidad antigua pues ahí lo único moderno eran los alumnos, el local estaba bastante mal conservado y oscuro, me quede un rato observando, pero no me atreví a fotografiar, porque si bien ellos gritaban y movían las manos concentradamente en sus platicas, sabían que yo estaba ahí y sabían que yo no era de ahí, y me parece intrusivo sacar una cámara y querer fotografiar, sobre todo porque esos gritos podrían irse contra mi, aunque eso seria lo de menos, en comparación lo que podrían hacer esas rápidas manos en mi cara.
A estas alturas ya había pasado el medio día, y me dio un poco de hambre, pero con un crucero como casa con restaurante propio, ósea todo gratis, es un gran pecado gastar, sobe todo euros, en comida, así que decidí ayunar, aunque en realidad ya había tomado un buen desayuno, y seguir en la caminata genovesa; Iba en dirección al centro histórico de la ciudad, cuando en eso llegue a una zona donde habían unas calles muy angostas, de no mas de 2 o 3 metros de ancho, con edificios antiguos de unos 7 u 8 pisos, que hacían de estas calles, callejones oscuros, y empecé a fotografiar los cientos de grafitis que en sus paredes habían escrito, probablemente, jóvenes rebeldes al sistema, cuando de pronto apareció una de las mas alucinantes imágenes que había visto en mucho tiempo, no demore ni un milésimo de segundo y tome la foto, inmediatamente fui a ver el resultado y me quede con la boca abierta, luego tome unas cuantas tomas mas, similares. La foto, que esta justo abajo de este párrafo, no tengo palabras para describirla, la imagen vale tanto que no quiero arruinar su interpretación con palabras, no las tengo o no las se, interprétela usted mismo.
Luego de esta gran foto, me quede con ganas de mas, y seguí explorando esas estrechas callecitas, a solo dos cuadras encontré a un grupo de mujeres, en este caso no eran italianas, eran latinoamericanas, y justo cuando me disponía a disparar el obturador de la cámara, ellas se percataron y se escondieron, a diferencia de la foto anterior, donde la mujer solo voltio la cara, esta vez ellas se metieron rápido a los edificios, me dio la sensación de que no querían ser vistas haciendo ese trabajo, de vergüenza pensé, entonces porque la italiana (o rusa o ucraniana o bielorrusa o etc., etc. ) de la foto no se escondió y porque las latino americanas si lo hicieron, deben haber mil teorías pero yo creo que fue, que las latino americanas, tenían acentos tropicales, quizás colombianas o dominicanas, estaban haciendo este trabajo solo momentáneamente y no querían pasar a la posteridad haciendo el primer oficio, respete su decisión y guarde mi cámara en mi mochila, me acerque para hablarles, pero lamentablemente las puertas estaban cerradas, espere unos segundos y una de las puertas se entre abrió, y yo le dije, en castellano, hola, disculpa si te moleste con mi cámara, solo quería hacer unas tomas de ustedes, pero antes de terminar, tiro la puerta con fuerza haciendo un sonido fuertísimo, ese sonido, lo interprete como, ándate a la mierda y no jodas; debo reconocer que me asusto un poco la idea de que pudiera venir algún caficho y no dude en salir rápido de la zona roja en la que estaba, el fuerte sonido, me acompaño, hasta que me encontré fuera de la oscura zona, de los callejones de Génova; Aunque ese miedo también estaba acompañado de respeto, aunque en una dosis menor.
Luego de seguir caminando sin rumbo fijo por el centro de Génova, llegue de nuevo al puerto, había un moderno muelle, donde vi una gigantesca esfera de vidrio, en su interior cientos de plantas tropicales, era una especie de invernadero, que se podía visitar a 10 euros, tengo la suerte de vivir en Lima a solo cuadra y media de el segundo parque mas grande de la ciudad, el Parque Ramón Castilla, así que decidí ahorrarme los 10 euros, que así hubiera vivido en pleno desierto de Sechura, tampoco hubiera gastado los 10 euros; Seguí andando por el muelle y empezaron a aparecer cientos de yates de todas partes del mundo, me encanta caminar en los puertos de yates y ver los yates de donde vienen, es divertido sacar la personalidad y nacionalidad de sus dueños, con solo verlos, los rusos por ejemplo son los mas wachafos, pero ya hablare de este tema en otro post, pues da para harto; Llegue al final del muelle, largo, fácil un kilometro, y de ahí se veía una linda vista de Génova, desde ahí, no parecía ser una ciudad grande, y menos importante, mas bien chica, pero si tenemos en cuenta y sumamos a sus cientos de migrantes que saliendo de Génova fundaron, construyeron y sobre todo hicieron crecer a las grandes metrópolis americanas, podría haber estado yo en ese momento frente a una de las ciudades mas extensas que quizás la humanidad ha visto, GRANDE GENOVA América tiene algo de ti.
Antes de regresar al Ocean Princess, pase por un monumento hecho por la embajada Argentina en honor a los miles de migrantes italianos, que dejándolo todo o nada, partieron hacia la Argentina, y automáticamente vino a mi mente una canción de mi niñez,
En un pueblo, Italiano, vive nuestro amigo Marco, en una humilde morada, se levanta, muy temprano, para ayudar, a su pobre mama, hasta que un día la tristeza, llego hasta su corazón, mama tiene que partir a otro lugar, no te vayas mama, no te alejes de mi, adiós mama, pensare mucho en ti.
En ese instante me di cuenta que acababa de hacer un viaje a mi pasado, a mi niñez, un importante retorno a mis inicios; Son esos viajes mucho mas emocionantes, gratificantes , importantes y no requieren visa de ningún consulado, mas que la de ti mismo, y son mucho mas valiosos que visitar cualquier maravilla del mundo, por mas exótica, estrambótica o lejana que sea, viajar hacia uno mismo es realmente VIVIR.
No comments:
Post a Comment